Mi abogada, Katherine, ha sido mi salvación. Me hace sentir como si fuera su prioridad número uno. Se ha encargado de todo lo relacionado con mi reclamo, mis preguntas, citas y proveedores, asegurándose siempre de que me sintiera escuchada y de que mis inquietudes fueran atendidas. Ha hecho que esta experiencia sea muy tranquila.